dijous, 9 d’agost del 2012

take me back to the start

Todos sueñan con irse a Nueva York, con rodearse de esos grandes edificios y notar la pureza artificial del abismo creado por el hombre y su destructora mano. Rodearse de tiendas que nos hacen consumir para luego consumirnos. Todos sueñan con irse a un lugar donde la especie humana tenga su huella y su destrucción dejada. Sueñan con lugares contaminados, con mierda, con hipocresía. Sueñan a cuestas con sus camisetas de grupos anti-todo, pero con lentejuelas. Hipocresía en todas partes y asco de nuevo. Los odio, los odio tanto que no puedo dejar de pensar en viajar a cualquier otro lugar, con viajar de manera humanitaria y sentirme un humano útil de una jodida vez y no con irme a ver cómo nos lo hemos cargado todo. Y por pensarlo habita en mí la hipocresía de también consumir, de tener caprichos innecesarios y decir todo esto.

divendres, 3 d’agost del 2012

Nada ya me convence, nada ya me corrompe

Aún no entiendo cómo puedo seguir tan enganchado a ti. Después de todo sigo buscándote en los rincones y buscando cualquier momento para notar que sigues aquí, sin mí. Te busco a ti, a los tuyos y a los míos. Busco tanto que ya ni te encuentro, que ya no sé ni cómo dejar de enloquecer por intentar saber más de lo que haces ahora, sin mí. Pero supongo que estoy destinado a no tenerte, a saber que siempre te irás y yo me quedaré esperando. Creo que eres la causa de todos mis miedos, de mi carácter, de mi comportamiento pero sé que nunca serás capaz de ponerte frente a frente conmigo y dejarlo todo en una bocanada entrecortada de frases que no vamos a ser capaces de terminar. Sé que después de todo nunca estuviste aquí, sé que después de mi la vida sigue como si nunca hubiera estado, sé que solo fui ese enano cabreado con el mundo que encontró su momento en ti. Sé que todo esto es absurdo y no lo vas ni a leer. Sé también que todos mis frustrados intentos se van a quedar en nada como siempre, y lo peor es que sé que vuelvo a ser monotemático.
.
Sigo siendo un adicto, un adicto a ti

dilluns, 16 de juliol del 2012

¿Cómo explicarte?

Descansamos nuestras mentes por un instante, las abandonamos, no queríamos nada de aquí. Solo dejar de sentir por un instante, sin viento, sin roce, sin calor, sin la piel de gallina, sin los escalofríos ni los suspiros. Tan solo buscábamos un poco de nada. Dejar de ser, para volver a ser algo más que lo que estaba establecido según una saturada televisión que solo nos miente y nos vende para que nosotros nos auto-compremos. El engaño constante de unas noticias manipuladas para intentar dejar como estúpidos a todos sus lectores y crear anticultura. El sonido de notas creadas a base de golpe de máquina y no de guitarra y papel en conjunto con una voz sin alma, sin aliento.

No se puede vivir con tantas ganas de morir por todo. Nadie puede ser feliz así, aunque la no-felicidad es una manera de no dejar de buscar algo que no quieres ¿Por qué? Pues por lo mismo que la población prefiere ver y criticar sin saber a escuchar y aprender para valorar. Somos unos desagradecidos, nos quejamos por todo, hasta por la lluvia (aunque sé que toda esta gente nunca se ha quedado debajo de ella por voluntad propia y se ha dejado empapar por el agua fría recorriendo sus sentidos).





dimarts, 10 de juliol del 2012

too many words

fases
Me planto, me siento os hablo de frente y nadie escucha. Nadie está en el otro lado nunca para mi, solo oigo gritos, susurros, y cara largas, pero nadie quiere escuchar. Todos quieren gritar y parece que nadie va a escucharme nunca. ¿Para qué? Nadie quiere entender nada, ni quiere saber nada. Fumo porros y eso es todo, nadie a parte de una gente que es como mi familia tuvo el valor para cogerme y preguntarme el porqué. Nadie a parte de ellos supo que era mi manera de escapar de una mierda de todo que me estaba llevando a la miseria, a la nada. Mis padres, mi hermana, nadie. Ninguno ha tenido el valor de coger y preguntarme nada de frente, solo quieren gritar y tener la razón y aquí se acaba todo. Pero mi momento de explosión, ¿dónde está mi momento de gritar? Porqué cuando yo empiezo parece que soy el maniaco loco y desagradable que está solo para tocar los cojones. Maldita rabia, maldita impotencia y maldito yo. Malditos todos los demás. Os odio. Me odio. No puedo más, quiero salir otra vez y escapar, pero no quiero recaer en lo de siempre, no ahora. Se acabo la felicidad artificial enroscada en un papel con cartón para deslizarme hacia la victoria y sentirme libre. Tengo que ser libre, por qué soy libre y no por qué alguien está detrás con la felicidad en su mano.
Estúpidos prejuicios, estúpida sociedad arcaica y maldito progreso. Dejad que la gente se muera, que tarde o temprano también os tocará a vosotros.

Nos distraen para no dar problemas, y lo sabemos y nos da igual.






dimarts, 3 de juliol del 2012

there's a shadow


Y pensar que siempre será tu canción, la única que sin hacer nada hace que cerrando los ojos estés aquí a mi lado, como nunca debería haber sido. Odio tenerte cerca, notarte cerca o saber que existes, odio tener esa sensación de muerte al sospechar que vuelves hacia mí. Haces tambalear todos mis principios, haces arder mis entrañas y tienes esa capacidad de hacerme autodestruir siempre. Te odio, te odio tanto que no sé ni cómo acabar contigo, como hacerte daño sin hacérmelo a mí. Estamos destinados a ser la mierda que se codea y rodea de estúpidas canciones, de gente depresiva y de frío. Aunque contigo no sea feliz, sin ti no sería yo. ¿A cuánto podría llegar a venderte? ¿A cuánto se paga la rabia que llevo dentro?

divendres, 29 de juny del 2012



la foto ve d'aquí: http://hablaryestarausente.blogspot.com.es/ (uno de mis motivos para encontrarle sentido a la existencia)

Conoces, conocemos la sensación de jodido negro futuro. Pero a veces parece que llego, llegamos a encontrar ese momento de paz y de pausa en una lucha absurda contra todo, aunque solo lo parezca. Es todo un reflejo de una nada que ha llegado a rodearme hasta destruirme, algo que nunca entenderé. 
Soy, somos seres complicados, complejos.

dimarts, 22 de maig del 2012

Deje mi vida apartada en algún rincón donde ahora está muriendo a un ritmo frenético. A veces la echo de menos.

daydreamer
Te vas, de nuevo, como siempre. No te importa nada, ni yo, ni tú, ni nada. Eres tú contra el mundo, te encanta ser tú contra el mundo. Has dejado la realidad apartada a cambio de una vida artificial bajo los efectos de cualquier cosa que te aleje de los problemas que te han llegado de golpe. No te acuso de provocarlos, ni te escupo por tenerlos. Te odio por el hecho de evadirte de ellos a base de colocón. Siempre haces lo mismo, a la más mínima represalia, te vas. Te vas de aquí y vuelas a tu realidad alternativa donde nada importa. Ni tú, ni yo. Que jodido el hecho de que seas un adicto, que cuando menos te lo esperes ya te veas otra vez sin saber ni donde estas. Pero te entiendo, a veces es la única manera de dejar de ser humano por unos instantes, de dejar de sufrir por el dinero, los amigos, la familia, tu pareja, tus trabajos, tus exámenes, tus ganas de morir, tus ansias por matar, tu necesidad de irte, tu adicción a todo lo demás, tu hambre, tu depresión que no sabes cómo ha llegado hasta ti, tu nuevo estilo, tu vacío al escribir, el no poder leer por falta de concentración, de la crisis, de que seas ignorado, de que te quedes solo por ello. Y el bucle ya es infinito. Este suicidio colectivo que se ha provocado hacia tu preciada cultura, hacia tu persona y hacia todo te hace reaccionar mal. O por el contrario de la única manera que conoces y que sabes que va a funcionar.
La única manera de matar los gritos en tu cabeza (y los de los demás) es no tener que escucharlos, o que dentro de ti se conviertan en aire. Aire que nunca nadie va a poder respirar por lo cargado que lo desprendes.

divendres, 18 de maig del 2012

Toda la basura del mundo se concentra en todas partes.

Lo importante es que puedas seguir siendo tu mismo. Que después de todo pertenecemos a la especie del odio, de la destrucción. Que ser uno mismo dejo de tener valor cuando cambiamos el respeto por dinero y compramos hipocresía. Nos han enseñado a vivir a base de la destrucción entre nosotros mismos, y a acelerar el proceso para conseguir más dinero y poder comprar más hipocresía. Y no, nadie puede vivir sin dinero. Y no, nadie va a querer vivir sin él. Estamos demasiado habituados a tenerlo todo por capricho, por celos y por orgullo y no por necesidad. Somos seres tan despreciables que ahogamos todas nuestras penas en un intento desesperado de salir de esta mierda de vida que nos ha tocado vivir, con dinero y con música. Música que te rodea hasta el punto que crees que una nota más va a hacer explotar tu cerebro. Y no, no sabemos vivir sin música, sin la musicalidad de cada palabra, de cada movimiento, de cada estupidez. Sin la musicalidad del mar, ni de los coches. Tenemos tanta necesidad de todo, que con nada no sabríamos vivir. Hay que cambiar los principios, hay que cambiar el dinero por comida, y la comida repartirla bien. Hay cambiar el dinero por amor, y saber cómo no morir por un exceso de cariño. Hay que dejar de conseguir dinero para comprar hipocresía, y dejar que la hipocresía sea solo aire.

 










dimecres, 25 d’abril del 2012

Por tu orgullo, tu afán de gloria y por querer tenerlo todo por fuerza y no por cariño. Adéu papa.



Deseo con tanta fuerza que esa burbuja que le rodea exploté de una maldita vez que me rompo solo en pensar que él sigue regodeado en su gloria de ser perfecto. Jodido azar, es tan estúpido por dejar que alguien tenga hijos como si fueran muebles para vender, para dar o para lanzar a la más mínima. A su lado me siento como un perro abandonado, me siento como si todo lo que me pasase jamás pudiera explicárselo. ¿Para qué? Tengo 16 años y todo es una mentalidad de estúpido influenciado por el entorno con opiniones propias y no con cosas que han pasado, con hechos. Hechos. La gran palabra que desconoce. Las cosas pasan, yo lo vivo y no se da cuenta. No se quiere dar cuenta. Su preciosa familia de “Pin y Pon”, en su caso, de quita y pon para mi, ha hecho impedirle ver que nosotros seguimos aquí, con todo lo que cargarnos encima y que nos ha ido dejando intentando entender el porqué de tanta destrucción contra nuestra persona.
Y después de tanto traqueteo, de tanto sin sentido y de tanto grito desmesurado me voy con la sensación de haber perdido más yo de lo que él en realidad ha podido perder. Dudo que aún se haya dado cuenta de esto. Y con esto me refiero a su hijo, el susodicho en cuestión yo mismo.
El día que quiera tener un hijo ya me vendrá a buscar, pero para ese entonces tal vez ya no me encuentre. Cuatro años siendo su saco de boxeo dan para una lista tan absurdamente larga que ni todo el oro, ni promesas, ni tan siquiera un abrazo (algo que no recibo por su parte desde hace incontable tiempo) podría cambiar el futuro que se ha buscado con sus hijos: la soledad de una familia perdida. Por su afán de gloria y por sus ganas de querer tenerlo todo por fuerza y no por cariño. Y por todas las veces que hubiera deseado que hubiera venido a por mí y haberme podido romper en sus brazos,
adéu.

Y aunque no lo creas, me encantaría tener un padre,
y poder decir que estoy orgulloso de él.