dimecres, 17 d’octubre de 2012

Soy el azul apagado de un día frío y solo lleno de viento, que va y viene en un vaivén interminable de cambios y ganas de escapar. Soy como el aire que encerramos en verano dentro de un ventilador, que nunca puede dejar de rodar y moverse. Soy ese sonido persistente que nos pone frenéticos, ese que nunca encuentras cuando estas al borde del abismo, el que aparece cuando todo está en su peor momento.

dilluns, 8 d’octubre de 2012

aún hoy se escapa a mi control

No tengo más motivos, ni razones para quedarme. No he oído nada a mi alrededor que vaya a poder cambiar esto, ni tú que siempre llegas tarde y esta vez ni te has dignado en decirme nada al respeto –un problema menos– eso debe ser lo que sonó en tu cabeza. Soy un problema menos que se irá, y te quedarás ahí feliz como siempre quisiste. Sé que no hay sitio al que gritar, ni nadie a quien recriminar el hecho de no ser capaz de estar bien con nada. Tengo la música tan alta que no puedo pensar, pero sin ella estoy igual de vacío. Soy incapaz de intentar des-romperme, de querer quedarme o de seguir así. No puedo más. No voy a querer estar así para siempre. El jodido problema se irá a alegar razones a otra ciudad, a otro lugar y a otro mundo. Un mundo distinto al tuyo, o igual pero a miles de kilómetros a la deriva. Donde encuentre a cualquiera que quiera quedarse con un tipo como yo, ese tipo de persona que nadie quiere en sus conversaciones, en sus momentos de pánico ni en ninguna situación. Siempre he sido ese problema a erradicar, y la única solución es…
Y como no he encontrado solución ni en 65 minutos, ni en el círculo polar, ni tan siquiera entre las piedras he decidido que necesito escapar. Dame una sola razón para quedarme, ahora que me voy, ahora que ya nada ya me corromperme y ahora que nada es capaz de cambiar toda una absurda declaración que todos los que vais a leer no seréis a quien llevo tiempo dedicando miles de palabras que no quiere leer. Y no quiero tragar la luz de los espejos de un salón que no están rotos, que lo estoy yo. Siento no poder seguir siendo tu amante guisante, pero lo que más me jode es que nunca fuimos un 1999 como el que tanto he soñado vivir entre las letras y la voz de Santi Balmes, bajo un frío que va a acabar conmigo.
Ya no sé ni cómo simular tus abrazos. Y todo empezó con eso, un puto abrazo en un mal momento de mi vida que llega hasta día de hoy. No voy a quedarme hasta al fin, ya no.

 y llámame egoísta, pero sigo esperando ese texto que me prometiste desde hace meses.

 

dilluns, 1 d’octubre de 2012

quiero recordar mi vida en fotos polaroid

El hecho de quedarme estático puedo conmigo, no soy capaz de imaginar una vida como la de ahora para siempre, y no porqué no me guste  si no porqué me siento encerrado en este lugar eternamente. Dicen que huir es de cobardes, pero no es una huida, es mi necesidad de renacer yo mismo otra vez, de poder ser yo puramente, de volver a ser mi esencia (si es que queda algo de ella). Siento que no puedo sentir que vivo en el mismo lugar donde he vivido algunos de los días más tiernos de mi vida con una de las personas que más he querido en mi vida. Siento que si voy a pasar cuatro años a su lado pero a años luz de sus caricias será imposible vivir, seríamos como los puentes que cruzan  la ciudad donde tú y yo solíamos gritar, donde nos solíamos escapar para encontrarnos . Y a la vez me asusta la gran ciudad la que nunca duerme donde, por muy poco probable que sea, me pueda encontrar de nuevo a ese motivo para dejarlo todo y dejar de ser yo mismo, de volver a romperme al pensar que somos dos desconocidos que no sabemos ni que decirnos y más cuando creo pensar que tu motivo de estar donde estas es por una causa más intensa y profunda que la ciudad de tus sueños. Aunque esto solo sea el motivo más básico de todos los demás que golpean mi cabeza.
Necesito irme, fugarme. Necesito dejar de tener un colapso mental que me tiene bloqueado y atrapado eternamente, un bloqueo que hace que nada me corrompa, que nada me provoque sentimiento ni reacción alguna. Y tal vez Madrid sea la respuesta a todo esto, un tal vez que se reduce a nada cada vez que pienso en el puto dinero que eso supone.