dilluns, 25 d’abril de 2016

Me imaginaba en esta ciudad por un tiempo largo
ya no me imagino en ninguna parte.
Me imaginaba rodeado de gente todo el tiempo
pero no veo a nadie.
Creía que las pequeñas cosas servirían
y estoy en búsqueda de la aventura.
Pensaba que la juventud serían tres días de fiesta
están siendo ocho noches de resaca.
Sabía que los libros curaban el alma
ahora ya no leo nada.
Pensé que sería feliz
y soy solo un vagabundo de ciudades.
Pero sigo buscando ese lugar al que llamar tierra:

mi tierra.


dimecres, 12 de novembre de 2014

siempre los miércoles

He conocido las sensaciones más extrañas en los tanatorios, donde nadie es quien es normalmente. Ese juego, medio estudiado-medio improvisado, que se alza entre rostros fatigados y rotos, que, según haya sido el final del difunto, sobrellevan mejor o peor. Creo que ese fue mi rostro cuando te fuiste. Creo que seguía teniendo la sensación de estar en un velatorio cuando llegaste. No asumí tu necesidad de estar solo después de mí, ni la asumí yo después de volver a saberme contigo. Quizás, y esta vez es solo un quizás, estaba más preocupado por el motivo de tu vuelta que por el hecho en sí. Intenté crear realidades dispersas, autóctonas de todo, intentando no mencionar nuestro antiguo imaginario. Una especie de ruptura entre tu yéndote y tú volviendo. Creo, o casi afirmo, que soy incapaz de tejer relaciones con otros seres humanos sin analizar cada instante la danza que estamos bailando los dos. Y por eso me sentí en un tanatorio, como si el difunto volviera a la vida y de repente todo ese protocolo quedará resquebrajado y nadie supiera cómo reaccionar.

Quiero saber de ti un poco más, y poco a poco.

divendres, 17 d’octubre de 2014

how i wish you were here

Creo que necesito explotar y fugarme de todo, salir de aquí y no parar quieto, renunciar a todo, a formarme siendo práctico, a no tener que convencerme de que estoy haciendo lo que quiero y donde quiero cuando algo dentro de mi me dice que no lo es. No sé si quedarme aquí, si irme de aquí a otro lado o si ir de lado en lado sin parar. No sé si aguantaré un año entero quieto, asistiendo al funeral de mis ideales y mis ganas (quizás luego no tenga tiempo de nada). Quiero moverme de rincón en rincón y llegar a decir que ahora si, que estoy donde quiero y que estoy preparado. Estoy reprimiendo todo el bullicio de mi cabeza por motivos que creo que no van a servir de nada. Estudiar, dar una satisfacción (de puto orgullo) a mi madre, a mi hermana y de callar a mi padre. Pero no sé si estoy preparado para esto, para sentirme encerrado en Barcelona y renunciando a flotar. Luego quizás ya no pueda hacer lo que estoy empezando ahora, a estudiar y a echar algo de raíces, fuertes, en algún lado. Pero no me importa demasiado. No me importa ser un parásito social si la sociedad está en quiebra. No me importa dañar el orgullo de nadie y menos cuando dañando el suyo recupero el mío. (“Que si, que estoy bien, que esto es lo que quiero, no os preocupéis”). 
Me dije en su momento que no me iba a cortar cuando me llegará el momento de coger un tiempo y salir del mundo, de dejarlo todo atrás a pesar de las consecuencias. Y veo que esto es lo que estoy haciendo. ¿Que coño hago ahora?, ¿como decido si quedarme o empezar a andar de paisaje en paisaje? Creo que voy a esperar a que llegue el frío, a ver si estoy teniendo un brote o un momento de lucidez. Estoy en tregua, de momento.

dilluns, 13 d’octubre de 2014

Si después de todo
ahora que ya no estás
solo queda esperar,
no sé si voy a pasar sin ti
cinco años.
No puedo entrar en la cama
no puedo verte reflejado en el espejo
ni puedo abrir tus páginas.
Si fuiste mío
si yo fui tuyo
si hemos sido algo
eterno y efímero
sin ser propiedad
del otro
¿dónde puedo oír tu voz?
Mi cuello te busca
a solas
entre tu respiración
entrecortando la mía
delante del mar
desnudos

dissabte, 30 d’agost de 2014

De todas las historias que nos han contado y de todas las maneras en las que nos han enseñado a vivir me quedo con todas las que llevan a plantarle cara. Somos el caos que nos ordena y nos mueve intentando “mantener la compostura, a duras penas, lo que dura el cuerpo”. 

¿Y qué más da si somos cínicos, si no encontramos la paz en ninguna parte y si somos nómadas? 
¿Qué más da todo cuando puedes hacer raíces y sentirte en casa fuera de la tuya? 
¿Cuántas veces estaremos condenados y consternados si no hacemos nada para cambiarlo? 
¿Hasta cuando seremos mercancías y no mentes a punto de empezar otra revolución a través del arte? 

Y el arte es la lucha constante contra uno mismo, y cuando te aceptas y crees que te entiendes notas que la lucha es contra todo. No hay paz, no queremos encontrarla por ahora. Viajamos de oasis en oasis esperando encontrar el mar en medio del desierto y poder flotar, tranquilos, por encima de todas las cosas. Queremos poder llegar a priorizar lo colectivo a lo individual, poder decir que no vamos de uno en uno, poder gritar sin quemarse la garganta porqué no es solo mi voz la que grita sino un conjunto