dilluns, 25 d’abril de 2016

Me imaginaba en esta ciudad por un tiempo largo
ya no me imagino en ninguna parte.
Me imaginaba rodeado de gente todo el tiempo
pero no veo a nadie.
Creía que las pequeñas cosas servirían
y estoy en búsqueda de la aventura.
Pensaba que la juventud serían tres días de fiesta
están siendo ocho noches de resaca.
Sabía que los libros curaban el alma
ahora ya no leo nada.
Pensé que sería feliz
y soy solo un vagabundo de ciudades.
Pero sigo buscando ese lugar al que llamar tierra:

mi tierra.