dilluns, 22 d’agost de 2011

Me da asco hasta llevar zapatos, pero tal y como tenemos el mundo descalzos no podemos andar.


Me he quedado sin aire, dejo de respirar por instantes y muchas veces no sigo con ganas de querer volver a hacerlo. Esto no es una carta de suicidio, ni una nota que me exponga a un manicomio. Pero joder, veo un mundo de mierda donde a parte del fútbol, del cáncer de un aprovechado gobierno y del uso de religiones para conseguir poder y no dar fe ni ayuda; me asusta. Vivo en un mundo donde estamos más preocupados por tener el mejor móvil, o simplemente por la batería de éste (y reconozco tener facebook, un smartphone y no sé cuantas paridas), y no nos importa que se mueran niños de hambre, que nadie sea más solidario o que todo lo que queramos sea enriquecer nuestros bolsillos (me parece raro que me miren mal por tirar parte de mi ropa en un cubo de estos de ayuda).
Grupos que ya no sienten nada, ni dan nada, solo buscan dinero. Bancos que dan préstamos para quedarse con nuestro dinero y no para ayudar a conseguir una vida mejor. Gobiernos que en lugar de dar opciones solo buscan sobreponerse a las demás ideologías. Hombres, que son solo eso y viajan a costa de 50 millones de euros y todos lo aplauden cuando en Somalía se mueren miles de personas, de hombres, de mujeres y niños.
Pero les da igual, “que hemos ganado mucho con su visita”, me dicen, que yo veo que ahora somos más hipócritas y que en este país se ha recortado en educación y se ha apostado por la religión. Aunque todos somos unos putos ateos que no respetamos nada (claro claro, así se soluciona el mundo, predicando follar sin condón y vistiendo con trajes bordados de oros y llevando bastones de miles de euros, haciendo odiar a los homosexuales y a los que no creen en dios hasta el punto de matarlos). Que la culpa de todo la tiene la inmigración y los “mariquitas” dicen en la tele.
Todo es basura. Y nos hacen creer que la basura es lo bueno. He oído muchas mujeres quejándose de la visita del pontífice (que por mi, razón tienen), pero que a la vez se regodean en sus sillones mirando a una “bicharraca” sin estudios cobrar por no hacer nada.
Espero encontrar más gente que no se mueva por dinero o por ambiciones, más de las pocas que conozco.

2 comentaris:

  1. Per sort encara quedem gent que intenta ser menys hipòcrita. Pff cuanta razón (per desgràcia)...

    ResponElimina
  2. Hipocresía, individualismo, ignorancia, crecen día a día dentro de muchos individuos. Provocar un cambio sería la meta, comenzando por nosotros mismos.
    Me agrada tu blog, bastante crítico.

    ResponElimina