divendres, 18 de maig del 2012

Toda la basura del mundo se concentra en todas partes.

Lo importante es que puedas seguir siendo tu mismo. Que después de todo pertenecemos a la especie del odio, de la destrucción. Que ser uno mismo dejo de tener valor cuando cambiamos el respeto por dinero y compramos hipocresía. Nos han enseñado a vivir a base de la destrucción entre nosotros mismos, y a acelerar el proceso para conseguir más dinero y poder comprar más hipocresía. Y no, nadie puede vivir sin dinero. Y no, nadie va a querer vivir sin él. Estamos demasiado habituados a tenerlo todo por capricho, por celos y por orgullo y no por necesidad. Somos seres tan despreciables que ahogamos todas nuestras penas en un intento desesperado de salir de esta mierda de vida que nos ha tocado vivir, con dinero y con música. Música que te rodea hasta el punto que crees que una nota más va a hacer explotar tu cerebro. Y no, no sabemos vivir sin música, sin la musicalidad de cada palabra, de cada movimiento, de cada estupidez. Sin la musicalidad del mar, ni de los coches. Tenemos tanta necesidad de todo, que con nada no sabríamos vivir. Hay que cambiar los principios, hay que cambiar el dinero por comida, y la comida repartirla bien. Hay cambiar el dinero por amor, y saber cómo no morir por un exceso de cariño. Hay que dejar de conseguir dinero para comprar hipocresía, y dejar que la hipocresía sea solo aire.

 










dimecres, 25 d’abril del 2012

Por tu orgullo, tu afán de gloria y por querer tenerlo todo por fuerza y no por cariño. Adéu papa.



Deseo con tanta fuerza que esa burbuja que le rodea exploté de una maldita vez que me rompo solo en pensar que él sigue regodeado en su gloria de ser perfecto. Jodido azar, es tan estúpido por dejar que alguien tenga hijos como si fueran muebles para vender, para dar o para lanzar a la más mínima. A su lado me siento como un perro abandonado, me siento como si todo lo que me pasase jamás pudiera explicárselo. ¿Para qué? Tengo 16 años y todo es una mentalidad de estúpido influenciado por el entorno con opiniones propias y no con cosas que han pasado, con hechos. Hechos. La gran palabra que desconoce. Las cosas pasan, yo lo vivo y no se da cuenta. No se quiere dar cuenta. Su preciosa familia de “Pin y Pon”, en su caso, de quita y pon para mi, ha hecho impedirle ver que nosotros seguimos aquí, con todo lo que cargarnos encima y que nos ha ido dejando intentando entender el porqué de tanta destrucción contra nuestra persona.
Y después de tanto traqueteo, de tanto sin sentido y de tanto grito desmesurado me voy con la sensación de haber perdido más yo de lo que él en realidad ha podido perder. Dudo que aún se haya dado cuenta de esto. Y con esto me refiero a su hijo, el susodicho en cuestión yo mismo.
El día que quiera tener un hijo ya me vendrá a buscar, pero para ese entonces tal vez ya no me encuentre. Cuatro años siendo su saco de boxeo dan para una lista tan absurdamente larga que ni todo el oro, ni promesas, ni tan siquiera un abrazo (algo que no recibo por su parte desde hace incontable tiempo) podría cambiar el futuro que se ha buscado con sus hijos: la soledad de una familia perdida. Por su afán de gloria y por sus ganas de querer tenerlo todo por fuerza y no por cariño. Y por todas las veces que hubiera deseado que hubiera venido a por mí y haberme podido romper en sus brazos,
adéu.

Y aunque no lo creas, me encantaría tener un padre,
y poder decir que estoy orgulloso de él.

dijous, 12 d’abril del 2012

Deja que pasemos sin miedo.

¿Que salió mal? ¿Qué paso para acabar rompiendo con todo, para acabar tan lejos y volver a estar tan cerca? ¿Por qué parece que cuando más lejos estamos es cuando más nos necesitamos? De lado no sabemos funcionar, no sabemos ir cogidos de la mano, ni sonreír sin parecer estúpidos, no sabemos estar tiempo juntos, ni mostrar nuestro amor hacia el otro. No sabemos hacerlo al estar juntos. Pero cuando te vas, cuando me voy parece que todo está perfecto. Somos estúpidos. Somos jodidamente estúpidos. No sabemos ni hablar sin suspirar, sin dejar de mirarnos a los ojos. No sabemos nada el uno del otro, ni queremos saber, que es el problema y la solución. El anhelo de querer saber y la sensación de conocer hace que todo esté perfecto. No tendríamos que haber hablado tanto, ni yo haberte escupido todas las cosas, ni tu haber callado y aceptado con la cabeza. ¿Dónde queda el riesgo de quedarnos solos? ¿De dejar de estar pegados y tenerlo todo solucionado? ¿Dónde cojones se han ido mis noches llorando y mis días riendo? Dónde estás que creo que te he vuelto a perder. Imagínate sin amor, la vida tampoco es tan triste, pero deja de ser complicada por momentos, vacía pero fácil. Aunque parece que estamos condenados a buscarlo eternamente. No nos sabemos conformar con nada –jodida especia de inútiles que siempre queremos más-.
Y en medio de todo apareciste tu. Y creo no haber sido tan feliz, ni tan lleno. Toda mi seguridad reposa en ti.

dilluns, 19 de març del 2012

¿se necesita dinero para ser feliz, o algo en que malgastarlo?

¿Porqué teatro?  Por todas las veces que te han infravalorado por eso. Por suspender orientación en cuarto de la jodida ESO por no querer hipotecar tu vida en tener lo mejor y intentar ser feliz. Por las canciones que te ponían tus padres que de tanto asco no puedes dejar de escucharlas. Por una madre que se preocupo en su día de que supiera lo que era. Por esa sensación de placer explosivo que te corroe al actuar. Por las ganas de que caiga el telón y la ansia de volver a hacerlo. Por la estupidez criticada en Moliere y el amor que nos dejo Shakespeare. Por todos los insultos de los demás y las risas por decirlo en voz alta. Por llegar a odiarlo por unos profesores y una sociedad arcaica. Por los demás. Por todo. Por mí.
Primer de batxillerat d'Arts Escèniques, Alexandre Deulofeu


divendres, 27 de gener del 2012

Recuerdo las noches en vela, y los días tirados en la cama
pero eso ya está demasiado lejos como para seguir siendo ni un recuerdo.
La hipocresia de la presión que hace todo el mundo hacia uno mismo acabo con nosotros,
con todo.
No te guardo rencor, pero espero no encontrarte nunca,
no quiero pensar en una reacción.
Y a pesar de todo, seguimos aquí.
(Aquí: lugar indeterminado que se refiere a que las cosas van bien).

dijous, 19 de gener del 2012


Malas horas para seguir viviendo en las afueras, pero puedo intuir tanto de ti con solo un soplido de aire, que todo se queda en el intento. Sin ganas de ti, ni de nada. Nada. Vacio.
Finges querer estar en un película, ridícula y espantosa. Y hacer como que nos cogemos de la mano al andar para simular ser otra pareja absurdamente desmesurada que lo derrocha todo.
Te vendes, me vendo. Todo está en venta. Hasta la libertad. La codicia ha podido con todo, nos ha corrompido las entrañas, y las rarezas se han vuelto simples formalidades, simples etiquetas que uno aprende y que jamás va a olvidar.
Te fuiste, no conseguiré entenderlo, pero ya no estás aquí. Mis respiraciones han muerto. Todo lo de dentro se ha exteriorizado. Lo has vendido por un poco de amor del malo, del que no duele pero tampoco se siente. Te odio, me odio incluso más a mí.  Somos seres repugnantes. Damos tanto asco que no sé ni cómo tenemos valor de salir a la calle con la cabeza altiva y con esa falsa sonrisa de que todo está perfecto.
 Me odias, te odio incluso más que a mí.
Sales, sin ganas, pero acabas saliendo otra vez. Se repiten las caras en tu cabeza, en tu barriga, en tus jodidas lagrimas de impotencia y de rabia. Pero has decidido salir y eso parece que ya es un gran avance. O un gran retroceso. Te tapas y no consigues levantar la vista, y rompo a llorar. Más bien finjo llorar para no hacerte sentir culpable. Tú, en un momento de debilidad consigues cerrar los ojos, y yo aprovecho para susurrarte todo lo que fuimos, lo que hemos podido ser y como hemos acabado de una manera atroz y vil por ser unos egoístas cabreados  incapaces de mantener una conversación. Odio que el hecho de intentar ser egoísta con uno mismo siempre salga mal. Lo das todo para nada. Y luego aguanta las caras largas, las bocanadas llenas de humo, las entrecortadas respiraciones y el silencio, el jodido silencio de asco de los que se codean contigo. Nada da más asco que ser el jodido cabrón que decidió largarse ni nada consigue hacerte sentir tan sucio.

diumenge, 6 de novembre del 2011

Ahora pregúntate, ¿esta vez me quieres convencer a mí o intentas que tu conciencia se calle? (Y solo de pensarlo te arden las entrañas).

Vuela, vuela alto mientras puedas, corre y sigue hacia adelante, pisa, arrasa, destruye, eres superior, todos somos superiores. Que tenemos un cerebro muy grande (y tan vacío por dentro), que podemos matar a todas las especies del mundo (pero si un perro te muerde, directamente lo matamos), que encerramos a los animales (y no somos capaces de vivir en libertad), que nos vamos a la luna (y no podemos ni con lo que tenemos aquí), que el dinero es poder (pero eso aún no te salva). Que somos unos egocéntricos universales con tendencias asesinas contra todo y sin capacidad de adaptación